Un nuevo proyecto de cooperación militar toma forma en Europa. Durante la cumbre de la coalición de los 37 países "Voluntarios", reunidos en París por iniciativa del presidente francés Emmanuel Macron, nueve estados europeos junto con Ucrania anunciaron la intención de desarrollar un escudo común contra los misiles balísticos.
La iniciativa involucra a Francia, Alemania, Italia, Reino Unido, España, Países Bajos, Dinamarca, Noruega, Suecia y Ucrania, con el objetivo de fortalecer tanto la protección del territorio ucraniano contra los ataques rusos como la capacidad defensiva de todo el continente.
En una declaración conjunta, los líderes subrayaron que el proyecto está diseñado exclusivamente para garantizar la seguridad de los ciudadanos europeos y no representa una amenaza para otros países. El presidente ucraniano Volodymyr Zelensky también calificó el escudo antimisiles como un paso decisivo hacia una defensa europea más integrada, afirmando que la cooperación permitirá acelerar los tiempos de realización y contener los costos.
En la cumbre participaron una veintena de jefes de Estado y de gobierno, entre ellos el primer ministro británico Keir Starmer, el canciller alemán Friedrich Merz y el primer ministro polaco Donald Tusk. Italia estuvo representada por el ministro de Asuntos Exteriores Antonio Tajani. También estuvieron presentes los presidentes de las instituciones europeas Ursula von der Leyen y Antonio Costa, el secretario general de la OTAN Mark Rutte y el propio Zelensky.
En su intervención, Macron habló de un "despertar estratégico" de Europa, afirmando que el continente está reforzando su capacidad de defensa y su papel internacional. El presidente francés reiteró que el objetivo sigue siendo la paz, pero añadió que los estados europeos deben estar preparados para defender la libertad y la democracia.
De signo opuesto fue la reacción de Moscú. El portavoz del Kremlin Dmitry Peskov calificó la coalición como una "iniciativa belicosa", acusando a los países adherentes de alimentar la ilusión de poder infligir una derrota estratégica a Rusia. El presidente Vladimir Putin, por su parte, sostuvo que las fuerzas rusas continúan manteniendo la ventaja en el campo de batalla.
Además de los aspectos militares, la cumbre sirvió para reafirmar el apoyo político y económico a Ucrania. Al margen del encuentro, la Unión Europea y el Reino Unido concluyeron el acuerdo sobre la participación británica en el programa de préstamos de 90 mil millones de euros destinado a financiar la asistencia a Kiev y la compra de equipamientos para la defensa.
Mientras tanto, en el frente interno ucraniano, el presidente Zelensky estaría evaluando una nueva reorganización del gobierno, con posibles cambios en la cúpula del ejecutivo y del ministerio de Defensa.
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